La historia de la humanidad está inexorablemente vinculada con el agua por razón de su propia existencia, como fundamento de riqueza, bienestar y salud. Alicún de las Torres es fiel testigo de esta convivencia a lo largo de diferentes culturas, y del aprovechamiento de las propiedades minero-medicinales de los manantiales, hasta su actual configuración de moderna estación termal.